La hipertensión arterial es una enfermedad insidiosa que durante años destruye
lentamente los órganos y sistemas vitales del cuerpo: corazón, cerebro, riñones, vasos sanguíneos. Los
pacientes son más propensos a un infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y otras complicaciones que
pueden llegar a ser mortales.
Muchos pacientes ven al especialista después de un largo periodo de automedicación. Esa estrategia a
menudo conduce a complicaciones graves. Si usted decide tratarse usted mismo, use productos probados, no
mezcle medicamentos con diferentes acciones, busque los que tienen efectos secundarios mínimos o no los
tienen en absoluto.
Un ejemplo es el Cartiofin. Reduce la presión (los síntomas), ayudando a resolver la causa de la
enfermedad, mejora el sistema vascular, limpia y fortalece las paredes de los vasos sanguíneos, acelera el
flujo sanguíneo.